Caballos descalzos en competición.

Hoy en día en España ya no es tan extraordinario entre los caballos de ocio, encontrar alguno descalzo, aunque hace unos años la realidad fue bien distinta. Sin embargo, el mundo de la competición se muestra considerablemente más reacio a este tema, salvo en el ámbito de la resistencia ecuestre donde el barefoot está pisando bastante fuerte, dándose cuenta los propietarios y entrenadores de caballos de RAID de las numerosas ventajas que el pie sin herradura proporciona a sus animales y mostrando a los incrédulos que con el pie libre de hierro se puede llegar muy alto. En este artículo me gustaría exponer algunos ejemplos de diferentes disciplinas a nivel nacional e internacional, de equipos caballo – propietario y/o entrenador y dejarles a ellos mismos que comenten los beneficios que esta filosofía de tenencia de caballos les aporta.

Talluah in competitionLa prestigiosa entrenadora americana a nivel mundial de doma clásica, medallista en bronce, plata y oro en la Federación de Doma Americana (U.S. Dressage Federation) y tres veces competidora en el campeonato nacional, Shannon Peters, llegó a descubrir los beneficios del barefoot con sus 15 caballos (desde el nivel básico a nivel de Gran Premio) en su centro de entrenamiento en Arroyo del Mar, cerca de San Diego en California de Sur, que gestiona junto con su marido, el medallista olímpico Steffen Peters. Shannon confiesa: “las piernas se fortalecen, sus hombros ganan movilidad, mejoran sus movimientos y son más equilibrados”. Sus comienzos en el mundo del cuidado natural del casco fueron una cosa más bien de último recurso. Shannon lo intentó todo con Flor de Selva con el que competía en 2009 en U.S. Equestrian Federation (USEF) en el campeonato nacional a nivel intermedio. Squishy, como se apoda a este Westfalen de 10 años, nunca tuvo una cojera muy obvia y nunca se le ha podido diagnosticar nada a través de las radiografías, simplemente no acababa de estar cómodo al tener poco grosor en las murallas, suelas delgadas y planas y hormiguillo crónico. No hubo herradura, plantilla ni cualquier otro medio en el que Squishy se mostrara cómodo, sin embargo siempre que se le desherraba estaba 100% perfecto. Según Ernest Woodward, el prestigioso herrador de alta doma de Southern California Equine Podiatry Center, Squishy simplemente reacciona adversamente a las herraduras y a sus presiones.

Shannon contrató entonces a la podóloga Sossity Gargiulo, de Ventura en California de Sur, una de las socias fundadoras de Pacific Hoof Care Practitioners y board member de American Hoof Association para que le ayudara en la transición del caballo. Ésta se llevó a cabo a través de recortes periódicos y con la ayuda de botas para caballo.  Después de 4 meses ya se apreciaba la evolución positiva de los cascos, principalmente en los bulbos que tenían un aspecto más robusto y se palpaba la diferencia en la firmeza del cojinete digital.  Los movimientos de Squishy se volvieron más libres (elásticos) y de forma correcta impactaba primero con los talones en sus pisadas. Desde entonces ya no le hicieron más falta las botas, ni para entrenar ni para competir.

Weltino´s Magic,  Westfalen de 13 años de nivel GP internacional, el caballo más destacado de Shannon hoy día estuvo herrado desde la edad de 4 hasta los 11 años. Según Shannon, Magic no tuvo ningún problema de importancia mientras estuvo herrado, salvo murallas débiles y escasez de la concavidad, el cuadro típico de caballos herrados durante muchos años.  Sin embargo, dos años sin hierro y sus cascos lucen murallas gruesas y la concavidad mucho más obvia ahora que la funcionalidad del pie está optimizada.

Shannon reconoce que nunca hubiese pensado que el barefoot fuera una opción para caballos  de competición de doma, hasta que lo experimentó por sí misma. “En el mundo de la doma todos están con horarios intensivos los 12 meses al año con los eventos, y están aterrados porque piensan que no los podrán trabajar sin las herraduras. Sin embargo, todos los caballos que llevamos descalzos ni se lastimaron ni se volvieron cojos.”

¿Cómo gestiona Shannon a sus caballos descalzos? Se les proporciona una dieta baja en azucares y almidón, se ejercitan regularmente, se les arreglan los cascos cada 5 semanas y se les expone a de terrenos de todo tipo: gravilla, arena y prado.

Shannon Peters está sinceramente contenta de poder ofrecerles a sus caballos la oportunidad de optimizar sus pies tal como les dotó la naturaleza.

Sandra Gaspar Carreira, reconocida amazona portuguesa de salto a nivel nacional e internacional,  decidió llevar descalzos a sus tres potros cuando se trasladó de Lisboa al campo, donde le resultó difícil encontrar buenos profesionales del herraje. La razón de su mudanza fueron las ganas de proporcionarles una mejor vida a sus Holsteiners, concorde con las necesidades reales de esta especie. Sandra se comenzó a ocupar sola del trabajo podal de sus caballos, utilizando información de internet, aprendiendo sobre la anatomía del pie equino y de las pistas que le dejaba la naturaleza. Entonces llegó a entender que la tradicional protección de los cascos, que llevaba casi 30 años empleando, no era lo más indicado en nuestros tiempos donde los avances de la ciencia son constantes. Es cuando comenzó a fijarse en los calentamientos de las competiciones de salto a los que asistía, donde la mayoría de los caballos sufrían de distorsiones de cascos y que hasta los caballos montados por jinetes legendarios y de mucho valor económico padecían contracciones severas en la zona caudal, acompañados de infecciones de hormiguillo en las ranillas.

Cuando Sandra comenzó con el cuidado natural del casco, sus caballos tenían cuatro años y ella pensó que los llevaría descalzos hasta cuando se pudiera…. pronto alcanzarán los 8 años de edad; “entendí que era posible mientras se obedecen ciertas pautas de gestión como la dieta correctamente equilibrada, mucho movimiento y recortes periódicos con la técnica de BalanceF. ¿Resultados?: muchos recorridos limpios y ninguna factura de veterinarios.” “No tengo que afrontar problemas de tendinitis, ligamentos o los clavos arrimados”. Otra ventaja, según Sandra, es que no tiene que vivir situaciones estresantes cuando se cae la herradura justo antes de salir a competir o que no le hace falta poner ramplones en la herradura cuando se salta en la hierba, lo cual no le agradaba nada. Resalta que hay una gran diferencia en el número de las lesiones entre antes y después de dejar de utilizar las herraduras.

Como ya se mencionó anteriormente, el cuidado de los pies descalzos para Sandra no es simplemente, no herrar a los caballos. Ella entiende que se trata del cuidado integral de este animal, siendo la estabulación natural un aspecto que influye inmensamente en la salud física y mental del caballo. Sandra prescinde de los boxes y, en vez de en cuadras, sus caballos viven sueltos en un paddock todos juntos con acceso libre al cobertizo. Confiesa que ellos apenas se guardan, ni en los peores temporales.

La ambición de Sandra es pasárselo bien participando en competiciones “normales” acabando sus recorridos limpios y en buenas posiciones y no tener que desplazarse muy lejos de Portugal. Ella simplemente ama a los caballos y disfruta teniéndolos según la filosofía barefoot porque entiende que es lo mejor para su salud general.

En el ámbito nacional, en la disciplina de carreras, David del Barrio, el valiente entrenador y ex-jokey  va contracorriente llevando a sus dos potros  Diamond Destiny y Eros Wells descalzos. Estos dos pura sangre de 4 años comenzaron a iniciarse en el mundo de competición este año  y David les entrena descalzos 100%; sin la ayuda de botas quita y pon ni botas de competición (fabricadas en poliuretano y pegadas a los cascos). Tres días antes de la competición utiliza las herraduras de aluminio que rápidamente quita al día siguiente. Aunque no sea fácil de gestionar a los potros de manera natural en el ámbito de hipódromos, David hace todo lo que puede para tener también a sus caballos mentalmente sanos, y  tiene muy claro que el casco descalzo es funcionalmente superior al pie herrado.

En Pontevedra, Lucía Valladares de 18 años, está empezando a competir en los sociales de doma con Gintonic, PRE de 6 años que fue iniciado en el barefoot por motivo de los constantes arranques de las herraduras en los posteriores. Desesperada, Lucía se informó sobre los beneficios del casco descalzo y  los numerosos perjuicios de las herraduras, como por ejemplo  el impedimiento que causa a la  inherente flexibilidad del casco y la alteración en la absorción de choques. La herradura, al ser rígida, impide la función de contracción y expansión del casco, obstruyendo así su normal circulación sanguínea. Cuando el pie  herrado impacta contra el suelo duro este golpe en vez de ser absorbido por el casco,  se transmite a tejidos inapropiados para ello como articulaciones, tendones, ligamentos y huesos causando lesiones. Sus padres y la gente que la rodeaba le decían a Lucía que no sería viable y que el caballo iba a quedar cojo. Sin embargo, la realidad fue distinta, a los tres meses de quitar las herraduras ya estaban trabajando a diario con completa normalidad; se terminaron los problemas de alcances y hasta el carácter del caballo cambió también notablemente.

Jairo RodríguezEn RAID, una de las disciplinas más exigentes, el barefoot se abrió camino con más velocidad y dinámica que  en cualquier otra disciplina deportiva en España y existen numerosos caballos descalzos que destacan por sus resultados o lo hicieron en el pasado.

Lyrical Breeze,  el único caballo de la historia del RAID español que hizo tres pruebas consecutivas de 160 km, ganándolas y además llevándose el premio a la mejor condición física en las tres, es un buen ejemplo. Montado por el propietario de entonces, Jairo Rodríguez y entrenado en Asturias por el veterinario Guillermo Cortina y Sandra Suarez hasta el año 2014, se descalzó a sus 6 años debido a que no acababa de mostrarse cómodo herrado. Este cruzado de árabe y appaloosa se entrenaba con las botas de quita y pon de la marca nacional Floating Boots y para las carreras se le pegaban las botas modelo competición de la misma marca;  con ellas corrió las tres carreras mencionadas: el  Campeonatos de España de 2013, la copa de las naciones en Barroca d´ Alba, Portugal y otra vez el Campeonato de España de 2014.  “Su evolución fue favorable al descalzarlo, el caballo se volvió más elástico mostrando más amplitud de tranco”, asegura Guillermo.

El año pasado “Lyrical” fue adquirido por un jeque árabe y se entrena entre Francia y Qatar, sin embargo, se volvió a herrar y no volvió a destacar más en las carreras.

Guillermo González con CameruptEn el año 2013, otro caballo descalzo se proclamó campeón de España en la categoría junior en una carrera de 120km. El hispano-árabe llamado Camerupt , propiedad de Otilio González, el fabricante de las botas para caballos Floating, uno de los pioneros barefooters en nuestro país. Llegó a casa de Otilio con tres años desde las ganaderías de Córdoba y en los primeros años de su vida en Asturias se le protegían los cascos con los medios tradicionales. Llegó el año 2009 y la filosofía del barefoot invadió la mente de Otilio por completo; como consecuencia Camerupt fue desherrado y  se siguió entrenando descalzo con los nuevos prototipos de las futuras Floating hechas en el horno casero. Según Otilio, Camerupt, montado por su hijo Guillermo González Torraño, se proclamó campeón por la resistencia y el menor desgaste físico que el de los otros contrincantes. Como todos los propietarios de caballos descalzos de RAID bien saben, el corazón tiene que trabajar menos al verse optimizada la función del riego sanguíneo por el bombeo de los cascos descalzos, así el pulso desciende entre 8-10 pulsaciones por minuto; otro de los beneficios del barefoot que todavía no se mencionó en este texto.

Espero que con estas líneas haya demostrado claramente las numerosas ventajas de la tenencia de caballos descalzos y aunque el mundo ecuestre tradicional se muestre muy reacio a las novedades, temeroso de salir de su círculo de comodidad, algo muy natural para los humanos, argumentando con que siempre se hizo así.  Poco a poco comienza a aumentar el número de caballos “barefoot” también en el ámbito del deporte, ya que es una alternativa sana que siempre sirve al mejor interés del caballo.

 

Bibliografía:

Sanchez, Kelly. Beyond the horseshoe, revista Dressage Today, febrero 2013.